jueves, 27 de febrero de 2020

FICCIÓN




Cada día hay más personas que  comprenden él ¿por qué? De tantas cosas...

Afortunadamente,  cada día son menos los que viven engañados... 

Porque sienten o piensan que algo no cuadra o que hay cosas y situaciones fuera de contexto...

Quienes así sentimos o creemos,  no estamos equivocados, quizás usted tampoco...

Lo que sucede es que el día a día es una mentira, donde la realidad es desdibujada, mimetizada y muchas veces invisibilizada, de manera grotesca por intereses transnacionales cuyo poder casi puede hacer que el día parezca la noche y viceversa. 

Estamos sumidos en una inmensa ficción a la que llamamos cotidianidad y en la que nos desenvolvemos diariamente casi de manera inadvertida, porque desde muchos aspectos formamos parte de dicha ficción, la cual ha sido diseñada e implementada entre las grandes mayorías que hacemos vida en este hermoso planeta azul. 

La ficción está basada en la internalización de que vivimos en un mundo de justicia y paz, donde impera el orden y la democracia, donde seres civilizados contribuyen al bienestar público a través del estudio y la implementación de nuevas tecnologías, precisamente para el beneficio de la humanidad.

Todo basado en la justicia que vela por los derechos de todos sin distingo y donde, si trabajas y eres "bueno (a)" te irá bien en la vida. ¡Mentira! 

Si realizamos un estudio de opinión, encontraremos que las grandes mayorías de quienes viven en países "civilizados" y "desarrollados" creen en las premisas antes descritas y,  por tanto, viven y mueren bajo sus ideales. Dichas personas solo viven bajo la ficción que el neoliberalismo, el capitalismo, el fanatismo religioso y los ideales que el pensamiento conservador les permiten. 

Quienes miramos más allá, quienes nos resistimos a pensar que el mundo es tan simplista y vacío, tenemos la convicción de que la realidad es únicamente una simulación que no pocos han detectado, pero que por comodidad e intereses creados obvian, dejándose atrapar por sus vicios cuál droga adictiva. 

Si escapamos a la ficción que muchos y muchas toman como realidad, observaremos un mundo turbio, desgastado,  agotado, envenenado por el individualismo, egoísmo, xenofobia y una sed infinita de poder que no respeta fronteras ni ideologías, donde los monstruos de la discriminación y el odio hacia lo diferente, reinan apoyados por un entramado de complicidades casi infinita. 

La realidad es que no existe ley internacional ni tratados que puedan respetarse y mucho menos cumplirse, la realidad es que instituciones como la ONU y la  OEA están al servicio de intereses y  particulares, la realidad es que el pez grande se come al chico sin que eso signifique ningún drama en un mundo idiotizado y neurotizado, donde cada quien se preocupa solo por sus intereses, mientras las psiquis son día a día envenenadas por el materialismo, el mercantilismo y las necesidades creadas por el capitalismo. 

Palabras y frases como democracia, derechos humanos, justicia, dignidad y respeto al derecho ajeno, son solo una entelequia,  utilizada de manera interesada y tergiversada para favorecer intereses y particularidades cuya motivación indefectiblemente es económica, porque en el mundo ficticio donde nos movemos diariamente, el dinero es el "dios" que todo lo mueve y puede.  

Nos enfrentamos a realidades como el Coronavirus o Covid-19  que muy "casualmente" llegó para depurar las poblaciones en países pobres y destrozar las economías de competidores del imperialismo. Les recuerdo que no existen casualidades, sino causalidades;  ---Las armas biológicas existen desde hace mucho tiempo---, 

Estas reflexiones son traídas a colación para dejar sentado que si deseamos ser libres, dignos y soberanos,  debemos escapar del mundo ficticio de risas, materialismo, consumismooropel, lentejuelas y neón donde estamos sumergidos  desenvolviéndonos y mirar aunque nos aterremos, la tenebrosa realidad en la que se ha convertido el mundo donde vivimos.

Este artículo no busca neurotizar ni contribuir con la paranoia que ya algunos (a) sufren ante tanto oprobio e injusticias existentes globalmente y que nuestros pueblos sufren a diario como asesinatos de líderes sociales, femicidios, despojo de tierras, encarcelamientos injustificados, bloqueos y golpes de estado de los que todos y todas somos testigos, sin que instituciones o particularidades se inmuten. 

Allí tenemos a Bolivia como la víctima más reciente de esta realidad. afortunadamente, su pueblo reaccionó positivamente. 

El mundo está atrapado ante la impunidad e hipocresía asqueantes que todo pervierten y corrompen. 

El reto está en unirnos cada día más para ser un solo pueblo y juntos defender el derecho a existir y ser libres, solos, será imposible combatir al monstruo que nos acecha. Recordemos que a nadie le importa el destino de un campesino o líder social en Colombia,  un obrero en Nicaragua, a nadie le importa el niño que pasa frío en Argentina, a nadie que no seamos nosotros mismos, le importa que la hermana Cuba continúe bloqueada ante los ojos de un mundo que año tras año vota para que dicho bloqueo desaparezca, mucho menos importa que pueblos como el de España continúen siendo "súbditos" de un Rey.  

¡Nos tenemos a nosotros mismos y,  por tanto, solo con nosotros mismos debemos contar! 

No somos los únicos que sufrimos los embates de las injusticias imperiales allí está la hermana patria Palestina o Siria asediadas, violadas e invadidas sin que nada suceda aunque sean miles o millones los desplazados o asesinados. La realidad de ellos debe ser una advertencia para nosotros porque si al imperialismo le da la gana,  puede actuar igual o peor en nuestras tierras. 

Ante dicha realidad debemos estar  y  enfatizo en ello: ¡UNIDOS!  

Únicamente así, nuestras futuras generaciones tendrán la posibilidad de ser felices... 

Disculpen si les parezco alarmista o demasiado vehemente en mis afirmaciones, solo trato de ser realista y advertir sobre lo que puede venir y en donde nos desenvolvemos. 

¡Nada más  me resta decirles que eviten a toda costa vivir bajo la ficción!

Un abrazo Revolucionario y Libertario desde la patria de Bolívar y Chávez.


David C. 

sábado, 15 de febrero de 2020

C v/s C





La actualidad mundial ha llevado al límite todos los procesos naturales o creados que hacen la vida viable en nuestro hermoso planeta azul. 

Ya el tema para la amplia mayoría de los seres vivos, humanos o no que habitan nuestro planeta, se refiere a cómo y de qué manera lograr sobrevivir. Atrás quedaron los verbos vivir, disfrutar o relajarse. 

En realidad, la vida siempre fue un eterno desafío contra dificultades y vicisitudes que de una manera u otra eran paulatinamente solventadas, en la actualidad es diferente y las posibilidades de solventar el día a día son cada vez más escasas. 

El desarrollo tecnológico, la sobrepoblación, las ansias de poder y el egoísmo de algunos que se creen "superiores", se han confabulado para que la vida en nuestro hermoso planeta azul sea cada vez más difícil y riesgosa; observamos cada día cómo se deteriora el ambiente, mientras los que pueden coadyuvar para detener dicho proceso no hacen nada para evitarlo. 

Las ansias de poder son directamente proporcionales al desarrollo tecnológico que sólo busca el control total mediante tecnologías militares que luego de ser catalogadas como obsoletas, migran al ámbito civil y son presentadas públicamente como lo último en tecnología y desarrollo humano.

La sobrepoblación es la leña que alimenta el fuego del odio entre resentidos, egoístas y xenófobos, convencidos de que el mundo les pertenece y que los diferentes a ellos deben desaparecer o existir para servirles, jamás para compartir lo que nos pertenece a todos. 

La teoría evolutiva de Charles Darwin con su famosa frase "supervivencia del más apto" ha sido tergiversada y prostituida por el capitalismo y el neoliberalismo que apalanca mundialmente la oprobiosa realidad que sufrimos las grandes mayorías. 

Realidad en la que el "dios dinero", quita y pone, da vida y decide quien muere, obnubila mentes, corazones y conciencias porque el consumismo, el individualismo y los vicios propios del capitalismo se han impuesto en la psique de millones que ya no miran a su vecino como alguien con quien compartir y cooperar para crecer juntos, sino, como un enemigo a quien hay que vencer para no compartir,  y  así,  acumular cada día más poder, beneficios o espacio, entre otros aspectos "deseables" de la actualidad. 

Esa es la esencia de este humilde artículo al que titule; C v/s C. 

Cooperación versus Competición.

En la actualidad, todo está basado en la competencia, sea desleal o no, pero competencia al fin, persigue la destrucción del hombre por el hombre, para que solo el más "apto" prevalezca. Es de hacer notar que dicha premisa es una de las bases ideológicas del capitalismo. 

La cooperación es vista como un signo de debilidad de quienes ante su incapacidad de aplastar al contrario, deben asociarse y trabajar unidos para alcanzar una meta u objetivo. Dicha visión es promocionada por las redes sociales y medios publicitarios afines al capitalismo. 

En el pasado existieron dos especies de seres que precedieron al ser humano actual, una fue el hombre de Cromañón y la otra el hombre de Neandertal. El ser humano actual es descendiente directo del hombre de Cromañón, el hombre de Neandertal no evoluciono y se extinguió.

Una de las características básicas del hombre de Cromañón es que vivía en comunidades de hasta mil individuos, donde compartían de manera comunitaria cooperando para protegerse y ayudarse.

El hombre de Neandertal era cazador, individualista, no vivía en comunidades, solo en pequeñas familias aisladas e inclusive incurrió en canibalismo cuando se topaba con semejantes que no pertenecían a su familia.

Esta pequeña reseña histórica es traída a colación para ilustrar lo que nos podría suceder si continuamos por el camino individualista y competitivo del capitalismo, solo que podría ser en un periodo de tiempo inmensamente más corto que el utilizado por la raza Neandertal, porque nuestros medios para destruir y hacer daño no tienen punto de comparación con los que ellos pudieron disponer.

Para bien o para mal, estamos al menos por ahora "condenados" a vivir en este aún hermoso y agradable espacio al que identificamos como hogar y llamamos tierra. Su espacio es finito al igual que su capacidad para generar vida. Los seres humanos nos hemos dedicado a limitar dicha capacidad con la explotación desconsiderada y abusiva de sus recursos.

Si no cooperamos, muy a pesar de jactarnos de ser superinteligentes y poseedores del cerebro más evolucionado de la historia, tendremos el mismo destino de los hombres de Neandertal...

Quienes tienen la posibilidad de cambiar el destino de la humanidad, apuestan por la competencia en detrimento de la cooperación.

Valdría la pena reflexionar y determinar el ¿para qué? o el ¿por qué? se promueve la competencia y no la cooperación.

Quienes no comprenden que vivimos en un único planeta y que somos una sola raza, dependiente de un mismo ecosistema y por tanto lo que le suceda a unos pocos o muchos, les podrá suceder a todos. Igualmente, no comprenden que vivimos en una misma "pecera" y que el destino de algunos puede ser el destino de todos. Allí está el ejemplo del Coronavirus o Covid-19 como se le denomina actualmente. El mismo no afecta solo a pobres, está en el aire y puede infectar a un indigente, pero también a la reina de Inglaterra.

Quizás si existiese otro planeta habitable, las élites supremacistas que desean el poder absoluto pudiesen darse el "lujo" de descuidar nuestro planeta, explotarlo, utilizarlo y hasta condenarnos a las grandes mayorías a vivir en el. Pero lamentablemente para ellos, este planeta también los sustenta, y por tanto, deben protegerlo,  y la única forma es cooperando.

Los impulsores del neoliberalismo y el capitalismo no tienen otra opción que no sea tragarse su xenofobia, su egoísmo y odio de clase que los lleva a renegar y atacar todo lo que no se parezca o actúe como ellos y sus élites.

Increíblemente quienes se dicen más desarrollados e "inteligentes" son quienes más contaminan y depredan nuestro sufrido planeta, la irracionalidad que les inocula su pensamiento capitalista-burgués no les permite inferir que la sobre explotación de los recursos naturales y el envenenamiento de los ecosistemas con productos químicos para hacerlos más "productivos" ya está afectando a Tirios y Troyanos.

Sin cooperación sencillamente no habrá mañana, y la cooperación no está precisamente en el modelo neoliberal que tanto promocionan los países que se dicen así mismos "desarrollados". Quizás "desarrollados" para dañar y crear el caos mundial.

Duélale a quien le duela, solo en socialismo hay y habrá cooperación y salvación para una vida digna, en este hermoso planeta azul al que llamamos tierra y que es nuestro hogar.

¡Un abrazo donde sea que se encuentren!

Piénsenlo  y saquen sus conclusiones... 



David C.